Qué se esconde tras tu Signo Solar?


La Astrología plantea que si podemos estudiar la semilla, si logramos descifrar el lenguaje de la semilla podremos preguntarle a la semilla, “cuál es tu intención?”, entonces seremos capaces de encontrar un mapa completo del ser humano. Osho.

Uno de los temas más recurrentes de encontrar en astrología es el tema de nuestro signo solar. Escuchamos decir “soy tauro”, o acuario o cualquiera de los 12 signos que marca la ubicación del sol en el momento de nuestro nacimiento. Una forma sencilla de entender estos 12 signos, es imaginar que existe un círculo que rodea a la tierra que se encuentra dividido en 12 partes iguales. A lo largo del año, el sol amanece (desde nuestra perspectiva geocéntrica) en una de esas 12 divisiones de la esfera terrestre. Cada signo inicia luego que el Sol avanzó 30° de la esfera en el signo anterior.

Hay 4 fechas que entendemos como referencia básica: los 2 momentos de solsticio y los 2 momentos de equinoccio. Aries y Libra comienzan en los respectivos equinoccios, donde la energía es equilibrada entre el día y la noche y es posible la acción directa, mientras Cáncer y Capricornio inician los solsticios, donde existe la máxima diferencia entre el día y la noche, y la energía demanda una necesidad de cambio profundo.

La astrología está llena de símbolos y en el paso del sol por los signos, se encuentra información de la energía disponible para evolucionar a lo largo del año (la energía va cambiando desde lo más concentrado a lo más abarcativo, para luego volver a empezar). Puede existir una comprensión profunda al saber que nacemos en concordancia con la energía disponible en nuestro mundo, en un momento dado. Cada uno de nosotros en sintonía con su semilla (que contiene la energía de ese instante), irá desarrollando el potencial solar a lo largo de su vida.

Veremos ahora la energía esencial disponible en cada una de las 12 divisiones de nuestro año.

Aries es la comprensión intensa de que el ser humano necesita ser auténtico, ser sí mismo. Para ello, muchas veces recorre un camino seguido por su intuición y su fuerza como única motivación, atreviéndose a lo nuevo.

Tauro se relaciona con la verdadera naturaleza, aquella que es abundante y disponible para ser disfrutada, comprende los ciclos de dicha naturaleza y se alinea a ese ritmo. Nos trae el agradecimiento por nuestra existencia en la tierra.

Géminis conecta la realidad de lo que sucede con el lenguaje, y así comienza a darle forma al mundo que nos rodea, para así conocer la realidad a través de la asociación de ideas. Nos desapegamos para observar al mundo e incluso aprendemos a reír.

Cáncer revive esta realidad y la relaciona con las emociones internas, con lo que nuestra alma anhela. Invita a vivenciar la realidad desde el centro del corazón y nos enseña sobre nuestra infinita capacidad de amar.

Leo vive la experiencia de la integralidad interna y quiere expresar hacia el mundo quien realmente es, usando su creatividad y sello único como bases de su expresión personal. Es la capacidad de observar y de ser observado por los demás.

Virgo quiere transformar la realidad. Prueban, trabajan y logran nuevos resultados. Es a través de su trabajo, investigación y descubrimientos que damos saltos en la forma en que vivimos nuestras vidas. Entienden que el mundo está a nuestra disposición para interactuar con él, influenciándonos mutua y positivamente.

Libra reflexiona sobre como los seres humanos podemos convivir en este mundo, sobre lo que es justo, bello, armonioso y crean acuerdos como puentes que mejoran nuestros encuentros. El ideal de paz en este mundo es el sueño que libra trabaja para hacer realidad.

Escorpio comprende que nuestra vida interior está llena de intensidad, que hay fuerzas que viven dentro de nosotros que no conocemos fácilmente (pero que están ahí). Nos enseña que querámoslo o no, las crisis y las conexiones con otros seres nos llevan a vivencias profundas, intensas, que terminan transmutando todo lo que hemos creado.

Sagitario emerge luego de la transmutación y comienza a buscar el sentido de la experiencia humana. Y en esa búsqueda, aparecen diversas explicaciones, creencias, sistemas de avance. Lo que descubre Sagitario, es que el mundo es muchísimo más vasto de lo que imaginábamos en un inicio y es fascinante...

Capricornio llega, en el solsticio, a marcar la culminación del desarrollo. El ser humano maduro, ha sido templado por las pruebas y ha logrado resultados para sí mismo, su comunidad y el mundo. La aspiración de Capricornio es lograr que esta realidad, sea un lugar en donde todos logren su máximo potencial.

Acuario observa lo ya alcanzado, y nos sorprende una vez más derrumbando las estructuras y convenciones, como invitándonos a imaginar que no hay límites a nuestro desarrollo. Que siempre existirán nuevos horizontes hacia los cuales dirigir nuestra mirada.

Piscis comprende finalmente, que debemos volver a casa, luego de este viaje, al origen donde nos disolvemos en la comprensión infinita. Nos conecta con la fuerza que sostiene toda la energía, la vida y la existencia de este sistema.  

Nota importante: nuestra carta astral es compleja, siendo la suma de 9 planetas emplazados en 12 posibles signos y 12 posibles casas (sin contar los asteroides, nodos lunares y direcciones variadas). Esa complejidad es solo un reflejo de nuestra compleja naturaleza interna, que nos hace a cada uno de nosotros un ser individual. Tomamos entonces la información de nuestro signo solar sólo como un rayo de luz, en la complejidad de colores que nos forman. Aun así, nos permite conocer algo más de nosotros mismos. El SOL de nuestro interior, representa una de las guías más poderosas de nuestra vida, así como el Sol externo de nuestro sistema solar, hace posible nuestra existencia humana.


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