“Con la terapia y la meditación podemos encontrar la fuente de la eterna juventud”: Rakasa


Una mujer que saca risas y llanto en sus conferencias, que emana aires de autoestima y sana con su presencia. Rakasa Lucero, originaria de Ibagué, Colombia, es terapeuta de la Osho Multiversity (Poona, India). Desde 1987 pasa largas temporadas en India, haciendo retiros de silencio y trabajando como psicoterapeuta, apoyando a personas provenientes de más de 50 países. También es trainer y Practitioner de Constelaciones familiares desde 1994, reconocida personalmente por Bert Hellinger. En Cóndor Blanco viene realizando un trabajo desde hace más de 3 años, principalmente en los eventos de verano, para apoyar a miles de personas que buscan liberarse de sus prisiones personales. De servir profesionalmente como contadora, haciendo declaraciones de renta y viendo que sus clientes necesitaban ayuda pero no podía intervenir porque su asunto eran los números, cambió su camino y tomó el de terapeuta. Escucharla es hacer un viaje por el nacimiento, la adolescencia, la adultez, la vejez, por diferentes continentes, culturas, religiones... es una aventura al conocimiento del ser humano: simple, vulnerable, auténtico y espontáneo, como ella.

¿Cuál es el legado más grande que te dejó Osho?

Sentir su presencia, cómo mueve sus manos... lo hace con tal lentitud, con tal consciencia que esa transmisión la recibo; cómo se mueve con gracia, dándose cuenta de cada paso, cada momento. El poder de su mirada, cómo mira a 2.000 personas desde el podium y parece que te estuviera mirando personalmente; su espontaneidad, su gracia , su risa, su amor por la libertad, su deseo de que cada uno de nosotros viva con la mayor libertad, seamos nosotros mismos, vivir con dignidad, vivir respetándonos a nosotros mismos y a los otros. Su valentía para hablar de temas que eran peligrosos, y que a la larga le costo la vida. Era irreverente con temas políticos, religiones, las apariencias. Y al mismo tiempo, el amor para mostrarnos que en la vida uno puede meditar y estar cómodo, porque a él le regalaban Rolls Royce, vestía túnicas.Todos los días vestía una diferente que le traían de todos lados...su silla tenía aire acondicionado. Aprender que no hay necesidad de someter al cuerpo a posiciones difíciles y dolorosas para meditar. Nunca, jamás, lo vi hablar de sacrificarse, de privarse de comidas. Dio mucho apoyo a la celebración, a la fiesta. De hecho, media hora antes que el llegara se bailaba con música en vivo de diferentes partes, dando honor a las distintas regiones del mundo.

¿Cómo conjugas la influencia de los maestros con los que has aprendido en tu experiencia como terapeuta?

Con Osho estuvo muy claro que especialmente para los occidentales es necesario terapia, porque nosotros hemos sido más educados a lo individual: yo gano, yo soy... entonces la terapia es necesaria para desprendernos un poco de ese ego psicológico que forma la personalidad, desprendernos de ese individualismo tan fuerte que existe en este lado del mundo. Por ejemplo con los orientales como los japoneses, los indios, coreanos no se llevaba, ni se lleva a cabo terapias. En Poona si un hindú pide terapia se hacen entrevistas previas para saber si están preparados. Con los japoneses hay que tener cuidado porque ellos hablan como parte de un grupo, “no soy yo que sale bien, sino de forma comunitaria, lo que me pasa a mí afecta a los otros”. Cuando se trabaja con ellos, no sienten tanto la historia individual de la familia sino la energía. Para trabajar Osho dio muchas indicaciones, muy claras. Que no sólo el terapeuta es servido, sino que el cliente también tiene que servir, tiene que se una calle de dos vías. Bert Hellinger con su trabajo de las constelaciones familiares deja claro que hay que honrar a padre y madre porque parte de la personalidad que formo me la atribuyo a mi mismo. Cuando se trabaja con los orientales, ellos entran en respeto y si ellos tienen quejas con los padres, rápidamente miran que es algo de su falta personal y no parte de la situación de los padres. Y ahora, estoy trabajando con Ray Castellino sobre la sanación del trauma del nacimiento. Toda su investigación lo lleva a ver que nuestras vidas están regidas por la manera en la que fuimos fertilizados, cómo fue la vida en el vientre, en el nacimiento, saber si la madre fue apoyada, si fue celebrada, si fue cuidada. Si ella quería ese embarazo, si el padre quería ese embarazo.

¿Cómo podemos cultivar el amor propio?

Especialmente las mujeres tenemos muchos temas de valores, que en primer lugar tienen que ver con la belleza física, la forma en cómo quiero que me vean. Y volvemos otra vez a la familia, qué imagen tengo de mi misma que mi familia la ha proyectado desde muy temprano. Por ejemplo: ay feito, ay feito... o la bonita, o Paulina la gordita y queda como “gordita” desde chiquita. En primer lugar es el mensaje que recibo desde muy temprano, incluso desde que nazco ya tienen una opinión de mi. Entonces, cada una se puede preguntar qué información has recibido, qué valorización te das, quién te lo decía... especialmente el dolor que tienes por las cosas que te decían. Uno de los sentimientos más frecuentes es la vergüenza. Por ejemplo a la bonita cuando se lo dicen, siente una vergüenza. A través del proceso de terapia, del camino espiritual, algo se abre en uno porque en realidad lo que te hace bonito es la belleza espiritual y eso la gente lo percibe. Me comentaba una mujer en india que se le había desfigurado el rostro que después de eso ella se sentaba en el fuego del dolor de haber perdido esto pero sabía que seguía siendo la misma. Ese temor también viene con la vejez, especialmente para las mujeres que muchas veces piensan que es lo más terrible. Nos ponemos botox para no tener arrugas y otras intervenciones quirúrgicas en el cuerpo. Pero después de esto sigue porque ahí adentro no han encontrado algo de ese amor propio de saber que este cuerpo es temporal. Por ejemplo muchas de las compañeras de la comunidad de Osho, todas tenemos el pelo blanco y la mayoría no usan maquillaje porque a través del trabajo conquistan algo de la eterna juventud. Grow up, cualquiera lo puede hacer, pero “Growing” es cuando realmente tienes expansión a través de las diferentes terapias, de seguir un camino, tener un maestro y la meditación. Entonces en lugar de volverte viejo, te vuelves eterno. Entender que a través de estas terapias y las meditaciones podemos lograr tener la eterna juventud.

¿Por qué una persona es escéptica?

El escepticismo está basado en la perdida de confianza. Cuando uno nace, está lleno de confianza, no puede no tener confianza, porque uno está en manos de quienes lo van a cuidar para tener bienestar, estar cómodo, salir adelante. Si donde tu naces tienes tiempo, disponibilidad en el corazón, la alegría, el bebé percibe esto en el cuerpo. Pero si naces en un lugar donde el cuidado es errático, cuando tiene hambre se demoran en venir, tienes necesidades que no son atendidas y surge esa sensación corporal de incomodidad, desconfianza. Hay una frase de Deepak Chopra “I am Ok wherever I am”...El bebé puede aprender que está bien donde quiera que esté a través de la sensación corporal, por ejemplo si está haciendo frío estar abrigado, si hay hambre, come, si está solo, abrazos; entonces confía en la gente, confía en lo que la gente le dice. La desilusión surge en cosas tan sencillas como cuando te enteraste de quién traía los regalos, que no era el niño Dios ni Papá Noel. Muchas de esas promesas, como cuando el papá dice te voy a buscar al colegio a las 3 y a las 5 aparece el empleado de su empresa, se van derrumbando. Entonces cuando vamos a la terapia, necesitamos buscar dónde están estas desilusiones y darnos cuenta de si hoy confío o no en mí, por ejemplo cuando me prometo que me voy a cuidar y no me cuido. De ahí viene el escepticismo. A mayor desilusión, mayor dolor desde edad temprana.

¿Cuál es la raíz de los problemas de pobreza material?

Nuevamente regresamos a la familia. La familia tiene un programa de cómo es la vida en términos de riqueza material. Muchos conflictos son por dinero porque este cubre muchos aspectos emocionales, por ejemplo “no me das lo suficiente... no me das suficiente amor, atención”, y el niño o la niña oye esto constantemente.Tal vez ella o él le dice “tú no sirves para nada, no provees las necesidades que tenemos, eres un inútil”. O también puede tener alrededor de la la familia la vibración de “tenemos suficiente, ¡qué cómodo estoy con lo que tengo! ¡qué agradecido estoy con lo que el padre provee!. Estos son aspectos que quedan en el cuerpo y así salimos a la vida. O por ejemplo las familias en las que ser empleado es importante como en Japón que se preparan desde la escuela para un trabajo fijo por toda la vida, la familia respira tranquila porque tiene trabajo para siempre. Después están las familias que las entrenaron por accidente o por oficio al tiempo libre, a trabajar por su cuenta, a crear, a motivarse por si mismos, antes de que entren en un entrenamiento que les cambian el programa. O las familias que levantan sus hijos en diferentes condiciones porque lo que más aman es ser libres. Lo interesante es que personas que han estado en extrema necesidad crean una aflicción que los empuja a arriesgarse porque no tiene nada que perder y logran grandes resultados. Entonces en los trabajos de terapia miramos qué es dinero en la familia, qué programas tienes sobre el bienestar económico, el éxito, qué dice mi mamá, mi hermano, mi papá. “Todos somos profesionales y todo profesional tiene que trabajar porque sino no produce”. Y luego está el trabajo de Coaching que te ayuda a poner nuevas semillas en el programa y a cambiar desde ahí.

¿Qué significa para ti la libertad?

Al principio, algunas personas buscan la libertad de poder ir a una fiesta... entonces la primera libertad es tomar decisiones, ir donde quieras... la otra libertad es poder viajar solos, especialmente en el caso de las mujeres. Después, la libertad económica. Aún cuando tengas estudios, no te vales por ti mismo. Esto para poder disponer de mi vida, tener la libertad de ir y venir sin oposiciones. Y por último, la otra libertad interior donde entonces me siento en un tremendo espacio, la libertad de escoger mi camino y la libertad de decir SI y decir NO. La libertad de la entrega, de decir sí al Maestro, al camino que haya elegido porque esto me sirve. La capacidad de moverme en el mundo con confianza, sabiendo que a donde quiera que voy estoy bien.

¿Qué se necesita para ser un excelente terapeuta?

Primero tienes que haber caminado el camino, haber hecho todos los sistemas que uno está utilizando y saber a qué sabe el proceso. Y poder luego diseñar algo específico para cada persona. Tener una intención de trascender más allá de la terapia. Más allá de la terapia es cuando no hay dualidad: estoy bien donde quiera que estoy. Otra cosa es buscar a los maestros que estén vivos de los procesos. Y para terminar, hay que tener mucho valor para decirle a la gente lo que tu ves, decirles cosas que ellos pueden solucionar. Entender que no estoy aquí para que gusten de mi, y sí para apoyarlos en la liberación.

¿Cuál es tu propósito de estar trabajando en Cóndor Blanco?

Estoy acá por invitación de Sol para apoyar en el trabajo emocional. Me tomó un tiempo aceptar y vino un momento de inspiración cuando vi la montaña y dije SI. Y acá estoy con todo el amor, el cariño que siento para apoyar en lo que Suryavan y Sol digan que es necesario. Busco dar lo mejor. Tengo un gran cariño por el trabajo que se hace aquí. El trabajo es dar apoyo para que se salga de este sufrimiento, de estas reclamaciones de “no recibí lo suficiente”, “no me dieron lo suficiente”, para que la persona tenga un gran SÍ completo para esto. Que pueda decir “ya crecí”. Que la flor del agradecimiento nazca. Y también, que a través de este trabajo pueda sentir la división interna, de por un lado sí quiero estar aquí, pero mi mamá me necesita porque llora, está triste. Es poder apoyar a que la persona pueda quedar donde quiere al 100% desde el amor. Lo bonito de dar terapia en Cóndor Blanco es que la persona tiene otros apoyos. Por ejemplo, después de una sesión se van a bañar al río para que todo lo que ha sucedido se vaya. Hay Kai Napi que permite quemar los residuos de esa costra en el cuerpo físico, emocional y el mental. Tienen las charlas, los libros, los encuentros con Suryavan. Hacer este trabajo en un lugar donde hay maestros es con la confianza que pueden seguirse desarrollando. Cuando estoy en la ciudad les pregunto a las personas qué creencias tienen a las que puedan recurrir después de las terapias, que no queden colgados en el aire y puedan continuar. La belleza de Cóndor Blanco es que hay quién nos cuide, hay quien puede tener continuidad. La ventaja de estar aquí es que tienes todo lo que necesitas, fiesta, diversión, amigos y que puedas probar, si has desarrollado la capacidad, de dejar de emanar olor a azufre y si emanar olor a rosas y que la gente se quiera acercar a ti.

Dejar un comentario



Recibe las Novedades de Cóndor Blanco en tu email!